- ¿Cómo está Lanús en este contexto tan complejo en lo sanitario y lo económico?
Bueno, la verdad que ha sido un año muy difícil. Nosotros hemos tenido en su momento una importante cantidad de casos y gracias a Dios nos agarró preparados: con refuerzo del personal sanitario en el área de salud, tanto de médicos como auxiliares y enfermeras, con ocho centros de contención para infectados, con todas las camas y elementos necesarios. Pero bueno, la pandemia nos ha atacado como a todos. Tuvimos una cantidad importante de casos al principio, con más del 90 por ciento recuperados. Tenemos que lamentar más de 600 víctimas a lo largo de la pandemia, y hoy estamos en una situación mucho más tranquila porque estamos en un promedio de 40 o 50 casos diarios.
- Eso te iba a preguntar: ¿cómo quedaron las arcas municipales? ¿Cuánto bajó la recaudación?
La verdad es que la caída ha sido muy abrupta, yo calculo que más o menos en este momento debe estar alrededor del 30 por ciento. Pero bueno, al tener el municipio ordenado, con superávit de años anteriores, nos ha permitido en este año, que sabemos que va a ser un año deficitario, hacer frente a un montón de situaciones. En realidad, en lo que nos hemos enfocado es en llevar los recursos tanto al área de Salud como al área de Desarrollo Social como al área de Seguridad muy fuertemente, pero eso repercute en el resto de las áreas municipales. Por ejemplo, en el tema obra pública. Si bien ahora se han retomado muchas obras que estaban paradas, como obras en escuelas o bacheos, o calles de hormigón, se ha sentido lesionado a lo largo del año. Creo que el año que viene, una vez que se empiece a vacunar y empiece a retirarse un poco el virus, espero que la economía empiece a moverse un poco más y que la recaudación municipal aumente.
- Hablabas de que en realidad lo que afectó fue más la cuarentena que la pandemia. ¿Creés que el gobierno manejó mal la situación y la cuarentena fue demasiado larga?
Evidentemente algún tipo de error cometieron. Primero, creyendo que no iba a llegar el virus y segundo disponiendo la cuarentena de forma anticipada, si bien sirvió para preparar el sistema sanitario y que no se sature. Tuvimos ocho meses de cuarentena, con un montón de actividades económicas limitadas, y eso ha afectado fuertemente a la economía. Viendo el resultado hoy, siendo el sexto país del mundo en cantidad de víctimas por millón, con 37 mil y pico de muertos al día de la fecha, un millón trescientos mil infectados, la verdad que alguna cosa hay que replantearse.
- ¿Quedó muy dañado el tejido social de Lanús? Digo, en cuanto a comercios que cerraron, PyMEs que tuvieron que despedir gente. ¿Qué tan grave es la situación?
Claro que ha afectado. Nosotros notamos a simple vista -todavía no tenemos números certeros- el cierre de muchos comercios minoristas. También sabemos que se ha despedido gente en un montón de ámbitos laborales locales como empresas, fábricas y comercios. Hay áreas que han quedado muy afectadas, como el área gastronómica. Esto ha afectado a toda la población, y Lanús no es una isla.
- Ahora, vacuna mediante, ¿qué se viene en la gestión de Grindetti en Lanús? ¿Se van a poder retomar programas y obras que tuvieron que posponerse por la pandemia?
Yo espero que sí. Nosotros teníamos una cantidad de obras para llevar adelante, tanto locales como en relación al gobierno nacional y provincial vía convenios, que se han visto paralizadas. Con algunas ya tenemos expectativa de que vuelvan a retomar con fuerza, como fue el convenio que tenemos firmado con AYSA para la ampliación de la red cloacal del municipio. Nosotros tenemos varios afluentes de cloacas abiertos en el distrito que ahora están todos prácticamente paralizados. Hace un mes atrás el intendente se reunió con Malena Massa y empezaron a reactivar las obras. Eso es una gran necesidad para el distrito. Si bien hemos crecido fuertemente en los primeros cuatro años de gestión de Grindetti, porque pasamos de un 32 o 33 por ciento de cloacas a aproximadamente el 60, el intendente había planificado llegar al 100 lo más rápido posible.
- Para cerrar, hablabas por ejemplo de la reunión con Malena Massa para retomar obras. Al ser un gobierno de un color político opositor al nacional y provincial se requiere trabajo conjunto, diálogo para acercar obras, programas y fondos al municipio. La pregunta es: ¿colaboró la oposición local en estos meses de tanta crisis?
Tengo que admitir que en los primeros meses de la pandemia realmente hemos trabajado muy bien oficialismo y oposición en todo lo que había sido relacionado con el tema del Covid y la asistencia a la gente, la función de las escuelas para los chicos que concurren. Pero bueno, ahora ya ha pasado un poquito el fervor ese y se vuelve a las viejas prácticas de tratar cada cuál de llevar agua para su molino. O sea, los primeros meses hemos trabajado bastante bien con la oposición. Ahora ya hay algunas diferencias porque a medida que se va avanzando en el calendario electoral, que se acerca la época de las próximas elecciones, sabemos cómo es esto: el Concejo es la caja de resonancia política del distrito y acá se empiezan a ver las diferencias sectoriales. Pero bueno, yo siempre aspiré al diálogo, al consenso, y siempre me manejé así estos años he sido presidente de esta casa.







