Un adolescente de Quilmes quedó bajo investigación acusado de planear un ataque armado contra sus compañeros de colegio para 2027, aunque incluso habría evaluado adelantarlo. El caso salió a la luz después de una alerta enviada por el FBI a las autoridades argentinas por una conversación que el menor habría mantenido a través de ChatGPT.
La investigación comenzó el 19 de agosto, cuando el Agregado Jurídico del FBI en la Embajada de Estados Unidos en Argentina informó sobre un usuario de correo electrónico vinculado a mensajes en los que se manifestaba la intención de realizar un tiroteo dentro de un establecimiento educativo.
De acuerdo con la información incorporada al expediente, el adolescente hablaba de asesinar a compañeros de su escuela y había fijado inicialmente el ataque para 2027. Sin embargo, en las conversaciones también habría analizado la posibilidad de ejecutarlo antes.
La gravedad del contenido provocó la intervención de la Unidad de Investigación Antiterrorista de la Policía Federal Argentina. A partir de tareas digitales, trabajo de campo y técnicas de inteligencia de fuentes abiertas —OSINT—, los investigadores lograron identificar al usuario y determinar que vivía en el partido de Quilmes.
Además del supuesto plan, el menor habría manifestado interés por adquirir ropa y distintos elementos de características tácticas.
Con las pruebas reunidas intervino la Fiscalía de Responsabilidad Penal Juvenil N°1 de Quilmes, a cargo del fiscal Walter Bruno. Luego, el Juzgado de Garantías del Joven N°1, encabezado por la jueza Miriam Susana Alcolcel, ordenó el allanamiento de la vivienda.
Durante el operativo, los efectivos de la PFA secuestraron dos teléfonos celulares, dos pares de guantes tácticos, un gorro tipo piluso camuflado, un pasamontañas con diseño de calavera, otro camuflado y gafas negras de protección táctica.
Según lo informado hasta el momento, durante el procedimiento no fueron encontradas armas de fuego ni municiones.
Los dispositivos y el resto de los elementos incautados quedaron ahora en poder de la Justicia para ser peritados. El adolescente y sus padres, en tanto, fueron citados a presentarse ante la Fiscalía de Responsabilidad Penal Juvenil.
Por tratarse de un menor de edad, tanto su identidad como su domicilio y cualquier otro dato que permita identificarlo permanecen bajo reserva.
La causa fue caratulada como “intimidación pública” y continuará con el análisis de los teléfonos secuestrados y del material digital incorporado durante la investigación.
Fuente: (Zona Sur Diario)