Un nene de 12 años está en coma tras caerle un arco de fútbol en el Club Lanús: denuncian fallas de seguridad

Un chico de 12 años permanece internado en estado crítico después de que un arco de fútbol le cayera sobre la cabeza en el polideportivo del Club Atlético Lanús. El menor sufrió un traumatismo de cráneo severo y debió ser sometido a tres operaciones. Sus padres denunciaron que la estructura no estaba correctamente asegurada y que hubo demoras en la asistencia médica. La Justicia inició una investigación por lesiones culposas.

El accidente ocurrió el martes 13 de octubre, después de las 17, cuando el nene, alumno de primer año del Complejo Educativo del club, se encontraba jugando en una cancha de cemento ubicada frente al jardín de infantes de la institución. Por causas que todavía se investigan, uno de los arcos se desplomó y lo golpeó violentamente en la cabeza.

El chico perdió el conocimiento y sufrió lesiones de extrema gravedad. Según informó TN, permanece en coma y ya fue intervenido quirúrgicamente en tres oportunidades. Fuentes policiales indicaron que fue trasladado al Sanatorio Güemes, en la Ciudad de Buenos Aires, donde su estado es grave y presenta riesgo de vida.

El episodio generó una fuerte preocupación entre las familias que concurren al club, especialmente después de que trascendieran denuncias sobre las condiciones de seguridad del predio y la respuesta que recibió el menor inmediatamente después del accidente.

De acuerdo con el relato de los padres, el arco no se encontraba debidamente fijado al suelo. También cuestionaron la ausencia de personal médico disponible para atender una emergencia de estas características.

Según denunciaron, fueron otros padres, particulares y profesores de hockey quienes se acercaron a auxiliar al chico después de escuchar los gritos de los menores que estaban en el lugar.

La familia aseguró que una ambulancia externa tardó alrededor de 20 minutos en llegar y que, ante la gravedad del cuadro, decidieron trasladarlo por sus propios medios para que recibiera atención médica. El menor presentaba pérdida de conocimiento y vómitos luego del impacto.

El miércoles 14 de octubre, un grupo de socios y padres de alumnos presentó una nota formal dirigida al presidente del Club Lanús, Nicolás Russo; a la titular de la Subcomisión de Educación, Mirta Ferrer; y a la directora general del Complejo Educativo, Marisa Marón.

En el escrito reclamaron una revisión urgente de las instalaciones deportivas y educativas, particularmente de los arcos, estructuras metálicas, alambrados y canchas. También solicitaron que se reparen o retiren todos los elementos que puedan representar un peligro para los chicos.

Otro de los pedidos apunta a garantizar la presencia de una ambulancia con médico o, en su defecto, una sala de primeros auxilios equipada y atendida por un profesional de la salud durante al menos 12 horas diarias, contemplando tanto las actividades escolares como las deportivas.

Las familias también exigieron reforzar la vigilancia en los espacios comunes y establecer protocolos de actuación ante emergencias, con capacitación obligatoria para docentes y trabajadores de la institución.

La investigación judicial quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción N° 6 del Departamento Judicial Avellaneda-Lanús. Las actuaciones fueron iniciadas de oficio por la Comisaría 4ª de Lanús bajo la carátula de lesiones culposas.

Los investigadores deberán establecer cómo se produjo la caída del arco, si la estructura contaba con las medidas de sujeción correspondientes y si existieron incumplimientos de los deberes de seguridad que pudieran derivar en responsabilidades penales.

El caso vuelve a poner bajo discusión los controles sobre las instalaciones deportivas. Un relevamiento realizado por profesionales del Hospital de Niños Orlando Alassia contabilizó 19 episodios de lesiones graves provocadas por arcos de fútbol en niños y adolescentes en la Argentina entre 2011 y junio de 2026. De esos casos, 12 terminaron con la muerte de las víctimas.

Uno de los antecedentes más recientes ocurrió en enero de este año en Junín de los Andes, Neuquén, donde Joaquín Gatto, también de 12 años, murió después de que un arco sin la sujeción correspondiente cayera sobre él durante un campamento. Por ese hecho, la Justicia imputó posteriormente al responsable del establecimiento por presunto incumplimiento de sus deberes de cuidado.

En la provincia de Buenos Aires, la Ley 15.618 establece requisitos de seguridad vinculados con la fijación y el anclaje de arcos deportivos, una normativa que también fue mencionada por los padres en su presentación ante las autoridades de Lanús.

Mientras el chico continúa luchando por su vida, las familias esperan respuestas del club y avances en la investigación judicial para determinar si el accidente pudo haberse evitado.

Fuente: (Zona Sur Diario)

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