
Un joven de 21 años que estaba prófugo por el asesinato de Zoraida Angélica Suárez Medrano, la mujer de 44 años que murió durante una violenta entradera en Ezpeleta, fue detenido en una barbería de Quilmes. Los investigadores lo localizaron después de varios meses de seguimiento y lograron capturarlo mientras se encontraba en el comercio. Es el segundo sospechoso detenido por el crimen ocurrido en julio pasado.
El acusado, identificado como Dylan Jonatan Kloss, fue arrestado en una barbería ubicada en la esquina de Bahía Blanca y República de Francia. Personal de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Quilmes había establecido que el joven frecuentaba ocasionalmente el lugar, por lo que montó una vigilancia encubierta hasta concretar su detención.
La investigación estuvo a cargo de la DDI de Quilmes y del Grupo Táctico Operativo de la comisaría 6ª, que analizaron imágenes de cámaras de seguridad municipales de Quilmes y Berazategui para reconstruir los movimientos de los delincuentes.
A partir de esos registros, los efectivos identificaron un Volkswagen Gol Trend gris que habría sido utilizado por la banda durante el asalto. También determinaron que, después del crimen, los sospechosos habrían intentado cometer otro robo en una vivienda ubicada en las calles 10 y 110.
Según los testimonios reunidos en el expediente, en ese segundo episodio participaron cuatro delincuentes que descendieron del vehículo, mientras un quinto permaneció al volante. Los asaltantes escaparon cuando las víctimas resistieron el ataque y efectuaron disparos para cubrir su huida.
Las tareas investigativas permitieron vincular el automóvil con Cristian Alejandro Duarte, conocido como "El Negro", quien fue detenido el 10 de septiembre durante una serie de seis allanamientos ordenados por la Justicia.
En esos procedimientos, Duarte fue aprehendido por portación ilegal de arma de guerra y los policías secuestraron una pistola Browning calibre 9 milímetros, once municiones, el Volkswagen Gol Trend presuntamente utilizado en el crimen, un teléfono celular y ocho chapas patentes correspondientes a cuatro juegos de dominios diferentes.
El asesinato de Suárez Medrano ocurrió el 2 de julio en una vivienda de la calle Baradero al 4500, en Ezpeleta. Aquella noche, cuatro hombres armados ingresaron por la parte trasera de la propiedad vestidos con ropa oscura y chalecos similares a los utilizados por personal de transporte.
"Esto es un allanamiento", gritaron los delincuentes al entrar, simulando un procedimiento policial para sorprender a los integrantes de la familia.
En medio del asalto, Suárez Medrano, madre de seis hijos, intentó defender a uno de ellos y recibió un disparo en la axila izquierda. Los atacantes escaparon llevándose dos teléfonos celulares y una bicicleta.
La víctima fue trasladada de urgencia al Hospital Iriarte de Quilmes, donde debió ser intervenida quirúrgicamente. Sin embargo, murió durante la madrugada del 3 de julio como consecuencia de las heridas.
Tras el crimen, una de sus hijas planteó públicamente la posibilidad de que su madre hubiera reconocido a uno de los delincuentes, una hipótesis que también surgió durante las primeras horas posteriores al asesinato.
La causa está caratulada como homicidio en ocasión de robo y es investigada por la fiscal Karina Gallo, titular de la UFI Nº 4 de Quilmes.
Con la captura de Kloss, ya son dos los sospechosos detenidos en el marco de la investigación. Sin embargo, todavía permanece prófugo otro de los presuntos integrantes de la organización, sobre quien pesa una orden de detención.
De acuerdo con los investigadores, el hombre buscado alternaría su estadía entre distintos domicilios de Berazategui. Mientras continúa su búsqueda, la Justicia intenta determinar si hubo más personas involucradas en el violento asalto que terminó con la vida de Suárez Medrano.
Fuente: (Zona Sur Diario)
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