El Presidente presentó por cadena nacional un paquete de proyectos que enviará al Congreso. La iniciativa limita las funciones y el financiamiento del BCRA al Estado, endurece la remoción de sus autoridades y restringe el giro de utilidades al Tesoro. Además, contempla paralizar áreas no esenciales de la administración pública y suspender los salarios de las principales autoridades políticas cuando las cuentas permanezcan en rojo.
El presidente Javier Milei anunció este jueves por cadena nacional un amplio paquete de reformas que incluye una nueva Carta Orgánica para el Banco Central, la creación de un “grillete fiscal”, la liberalización del mercado de capitales y una profunda desregulación del sistema de seguros.
El mandatario presentó las iniciativas como “el conjunto de reformas estructurales más importantes de los últimos 91 años” y aseguró que el objetivo central será impedir que el BCRA vuelva a financiar al Estado mediante la emisión monetaria. Todos los cambios deberán atravesar el Congreso antes de entrar en vigencia.
Uno de los anuncios más resonantes fue la incorporación de un mecanismo similar al cierre parcial del gobierno de los Estados Unidos. Si durante varios meses consecutivos el resultado fiscal fuera deficitario y el Congreso no corrigiera el desequilibrio dentro del plazo previsto, se activaría automáticamente un “shutdown” de actividades estatales no esenciales.
En ese escenario se congelarían los nuevos gastos, no se adjudicarían contratos, se impediría la incorporación de personal y quedarían suspendidas las transferencias discrecionales a las provincias. Además, mientras estuviera vigente el denominado “grillete fiscal”, las principales autoridades nacionales dejarían de percibir sus salarios.
“Durante lo que dure el grillete, el Presidente, el Vicepresidente, los senadores, los diputados, los ministros, secretarios y subsecretarios no cobrarán un solo peso de sueldo”, afirmó Milei.
Según explicó, las jubilaciones, pensiones, asignaciones familiares y universales, el seguro de desempleo y los servicios de salud, seguridad, defensa nacional y penitenciarios quedarían exceptuados. El Gobierno también invitará a las provincias a adoptar un régimen similar.
“Por primera vez en nuestra historia, si la política no hace los deberes, la política pagará el costo, no lo pagará la gente”, sostuvo el jefe de Estado.
El eje principal del discurso, sin embargo, estuvo puesto en la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. Milei volvió a definir la emisión para financiar el gasto público como una “falsificación de dinero” y calificó al organismo como “una herramienta que posibilitó el robo de la alta política”.
El Presidente aseguró que la inflación acumulada desde la creación del BCRA, en 1935, alcanzó el 12.819.532.788.614.400.000%, mientras que desde la salida de la convertibilidad llegó al 168.580%. También sostuvo que la creación del organismo y la modificación de la paridad del oro provocaron un aumento de la emisión que sextuplicó la inflación y redujo en un 50% el salario real durante la década siguiente.
En otro tramo de fuerte contenido político, apuntó contra Cristina Kirchner y la expresidenta del Banco Central Mercedes Marcó del Pont por la utilización de reservas para el Fondo del Bicentenario. Según Milei, aquella decisión significó retirar del organismo unos 10.000 millones de dólares, equivalentes —de acuerdo con su cálculo— a unos 15.000 millones actuales.
La nueva Carta Orgánica estará organizada alrededor de cinco modificaciones centrales. La primera será devolverle al Banco Central un único objetivo prioritario: preservar el valor de la moneda. De este modo, el Gobierno buscará eliminar las múltiples finalidades incorporadas a la legislación vigente, entre ellas la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social.
La segunda modificación prohibirá de manera taxativa el financiamiento del Tesoro nacional, las provincias y los municipios. También impedirá que el BCRA compre títulos públicos nacionales en el mercado primario.
“La reforma de la Carta Orgánica del Banco Central viene a poner fin con la estafa de falsificar dinero para financiar a la alta política, cuya manifestación más evidente es la tasa de inflación”, afirmó el mandatario.
El tercer cambio buscará otorgarle una mayor estabilidad al presidente y al directorio de la autoridad monetaria. Se mantendría el actual mecanismo de designación, pero su remoción requeriría el voto de dos tercios tanto del Senado como de la Cámara de Diputados. Actualmente, la Carta Orgánica contempla la remoción por parte del Poder Ejecutivo con el previo asesoramiento de una comisión bicameral del Congreso.
Milei argumentó que las destituciones de autoridades del organismo estuvieron históricamente vinculadas con la intención de flexibilizar la política monetaria y aumentar el financiamiento del gasto público.
La cuarta modificación limitará la distribución de ganancias contables generadas por la revalorización de los activos del Banco Central. Para ello se tomará como punto de partida su composición al 31 de diciembre de 2026 y los resultados por tenencia derivados de variaciones en los precios serán destinados a una reserva técnica no distribuible.
Los resultados obtenidos por la administración de la cartera del BCRA únicamente podrán girarse al Tesoro para cancelar deuda. A su vez, el proyecto eliminará otros cambios introducidos con la reforma de 2012 y buscará terminar con el sistema de letras intransferibles, los títulos entregados por el Estado a cambio de las reservas utilizadas para pagar compromisos de deuda.
El segundo bloque de iniciativas estará dirigido al mercado financiero. El Gobierno pretende modificar distintas leyes para flexibilizar el financiamiento privado y permitir, entre otras cosas, que las empresas emitan bonos en moneda extranjera, unidades de valor u otras unidades de medida.
También anunció una reforma del régimen de financiamiento colectivo, conocido como crowdfunding, al considerar que las regulaciones vigentes impidieron su desarrollo en el país.
“Vamos a impulsar un proyecto de liberalización profunda de nuestro mercado de capitales con una misma idea: correr al Estado del medio y dejar que el ahorro fluya hacia quien quiere producir”, manifestó Milei.
El paquete se completará con una desregulación del mercado asegurador. Las compañías podrán diseñar y comercializar productos sin tener que obtener una autorización previa para cada uno de ellos. El organismo regulador concentrará su intervención en controlar la solvencia de las empresas y proteger a los contratantes ante posibles estafas.
“Habrá libertad absoluta para que las compañías diseñen y ofrezcan productos sin autorización previa del regulador”, anticipó el Presidente, quien pronosticó que los seguros pasarán a ser “más simples, más rápidos y más baratos”.
En el cierre del mensaje, Milei reconoció que los proyectos tendrán una secuencia legislativa diferente, aunque afirmó que forman parte de una misma estrategia para sostener el equilibrio fiscal, cerrar definitivamente la posibilidad de financiar al Estado mediante emisión y ampliar el acceso privado al crédito.
“Entre todas ellas pondrán fin a 91 años de saqueo, expropiación, impunidad y decadencia y nos permitirán hacer a la Argentina grande nuevamente”, concluyó, antes de pedir el acompañamiento del Congreso.
Fuente: (Cristian Salles para Zona Sur Diario)
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