En una entrevista brindada esta mañana a Ernesto Tenembaum en Radio Con Vos, la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, dejó definiciones fuertes sobre la realidad social del país y sorprendió al dar detalles íntimos sobre su salud y su rutina personal. Con un tono crítico hacia la gestión de Javier Milei, la jefa comunal llamó a “recuperar la normalidad” y reivindicó la gestión de Cristina Fernández de Kirchner como el último parámetro de estabilidad para los argentinos.
“Sigo creyendo que es posible recuperar la normalidad en la vida de la gente”, sostuvo Mendoza al inicio del reportaje. Para la intendenta, esa normalidad está ligada a la posibilidad de progreso y a que las familias puedan proyectar un futuro mejor para sus hijos. En ese sentido, lanzó duras críticas al Gobierno Nacional, asegurando que existe un presidente que "gobierna para él" y para los negocios de sus amigos, mientras la ciudadanía se ve obligada a realizar esfuerzos extraordinarios para llegar a fin de mes. “No hay que acostumbrarse a vivir así. Podemos recuperar un país serio donde la vida esté ordenada, donde la gente no tenga que subirse a un Uber después de su laburo porque no llega o donde el boleto de bondi no sea imposible de pagar”, enfatizó.
Mendoza no dudó en señalar que, a pesar del enojo que existe con la dirigencia política, "no somos todos iguales" y marcó una diferencia clara con la década pasada. “Ese país normal lo hemos vivido con Cristina. El último buen gobierno fue el de ella. No era todo perfecto, pero se podía planificar la vida: la cuota del auto, los remedios de los viejos, un electrodoméstico. Había dignidad. Hoy, lamentablemente, en la Argentina se sobrevive”, sentenció.
Salud y militancia: el trasfondo de su entrenamiento
Uno de los momentos más personales de la charla surgió cuando la jefa comunal fue consultada por su cambio de hábito respecto al entrenamiento físico. Mendoza reveló que esta decisión nació tras un duro golpe de salud en 2021, cuando fue operada de un tumor entre el cuello y la cabeza. “Saliendo de la pandemia, me explotó la vida y me explotó la salud. Estaba recién separada, con una hija de 5 años y el estrés de la gestión me pasó factura”, relató con sinceridad.
Explicó que su conducta actual no es por estética, sino por una necesidad de gestionar el cortisol y el estrés que conlleva la función pública. “Entreno con disciplina y conducta de autocuidado, porque me parece que forma parte de la responsabilidad política. Veo a Cristina hoy, que se sigue cuidando y está íntegra y lúcida a pesar de estar secuestrada por el poder, y entiendo que ese es el camino que hay que tener como militante y como mamá”, concluyó.
Fuente: (Zona Sur Diario)
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