Se picó en Quilmes por los “trapitos”: incidentes, acusaciones cruzadas y una interna caliente en el peronismo bonaerense


Quilmes volvió a quedar en el centro de la escena política luego de una fuerte protesta frente al Concejo Deliberante por una ordenanza que busca regular la actividad de los cuidacoches, conocidos como “trapitos”. La movilización, encabezada por militantes referenciados en el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) que conduce Juan Grabois, terminó con incidentes, un fuerte operativo policial y acusaciones cruzadas entre el dirigente social y la exintendenta y actual diputada bonaerense Mayra Mendoza, principal referente política del oficialismo local, hoy con la intendencia a cargo de la jefa comunal interina Eva Mieri.

La protesta se dio mientras el Concejo Deliberante trataba una ordenanza impulsada desde el oficialismo quilmeño como parte de un plan integral para ordenar el tránsito y el estacionamiento en zonas céntricas. Desde el Gobierno municipal explicaron que la iniciativa responde a reiteradas quejas vecinales por el desorden en la vía pública y que busca formalizar la actividad de los cuidacoches, con registro y encuadre legal, en el marco de un sistema de estacionamiento medido. Aclararon, además, que la decisión política es ir a una licitación abierta y no a una adjudicación directa del servicio a una cooperativa, en referencia al reclamo de los sectores ligados al MTE.

Del lado de las organizaciones sociales, el MTE y espacios vinculados a la economía popular denunciaron que la ordenanza deja afuera a cientos de trabajadores informales que hace años viven de cuidar autos en la vía pública. Además, acusaron al municipio de avanzar en una “privatización amañada” del estacionamiento medido y de criminalizar la protesta, al denunciar represión, heridos y detenidos durante el operativo que rodeó al Concejo Deliberante.

En ese contexto, Juan Grabois salió con dureza al cruce de la conducción política del distrito. En mensajes difundidos por redes sociales, cuestionó el avance de la ordenanza y la respuesta estatal a la movilización. Sostuvo que “la interna entre La Cámpora y el MDF” no le importa, pero advirtió que “cuando la soberbia política deriva en la clausura del diálogo social en un contexto de hambruna se cruza una línea roja” y lanzó: “Pegarle a los laburantes dos días antes de Navidad es de garca, lo haga quien lo haga”. También denunció la detención de una trabajadora de prensa y exigió su liberación.

La respuesta de Mayra Mendoza llegó con la misma intensidad. En un audio dirigido a Grabois, la exintendenta y actual diputada bonaerense lo responsabilizó por el clima de tensión y por los hechos de violencia registrados en el centro de Quilmes. “Yo no voy a caer en la psicopateada que estás intentando hacer”, expresó, y lo acusó de “faltar el respeto” y de fomentar situaciones de violencia en momentos en que, remarcó, desde el municipio se intenta “ordenar el espacio público” y avanzar en la formalización del trabajo.

Mendoza vinculó el conflicto actual con otras políticas de ordenamiento que impulsó durante su gestión en la intendencia, como la erradicación de la tracción a sangre y la reorganización de recolectores urbanos, y aseguró que en todos esos procesos se repitieron resistencias similares. En uno de los pasajes más duros del mensaje, sostuvo: “A mí me eligieron mis vecinos de Quilmes para poder ordenar este municipio. Lo que ustedes están haciendo, hasta lastimando a una vecina que fue a hacer un trámite, no lo voy a permitir”. Y marcó un límite político al liderazgo del dirigente social: “Me cuesta creer que los dos tenemos los mismos intereses y respondemos a la misma conducción. A veces dudo de cuál es tu conducción, Juan Grabois, y qué es lo que verdaderamente representás”.

El cruce dejó expuestas, una vez más, las tensiones internas en el peronismo bonaerense y en el universo kirchnerista, donde conviven La Cámpora, el Movimiento Derecho al Futuro y organizaciones de la economía popular con agendas y estrategias propias. Mientras el Ejecutivo municipal, hoy encabezado institucionalmente por Eva Mieri, insiste en la necesidad de regular y formalizar la actividad de los cuidacoches, desde el MTE y la UTEP denuncian criminalización, represión y falta de diálogo real.

En los próximos días, el Concejo Deliberante de Quilmes prevé avanzar con el tratamiento de la ordenanza, en un clima atravesado por la crisis social, la puja por el control del espacio público y una interna oficialista que, lejos de cerrarse, promete seguir sumando capítulos.

Fuente: (Cristian Salles para Zona Sur Diario)

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