Doble crimen en Florencio Varela: investigan si los atacantes se equivocaron de casa y vecinos incendiaron una vivienda

Dos jóvenes de 23 y 28 años murieron y un tercero permanecía internado en estado crítico tras una balacera en el barrio San Francisco. Habitantes de la zona sostienen que las víctimas fueron atacadas por error y, dos días después, prendieron fuego una propiedad a la que señalaron como un presunto punto de venta de drogas.

Dos jóvenes fueron asesinados y otro resultó gravemente herido durante un ataque a tiros cometido desde un vehículo en el barrio San Francisco, en Florencio Varela. Los investigadores intentan determinar si los agresores se confundieron de vivienda y dispararon contra personas que no eran el objetivo original.

El hecho ocurrió el jueves, poco antes de las 21, sobre la calle 1325, entre 1344 y 1348. Las víctimas se encontraban reunidas frente a la casa de uno de los jóvenes cuando una Volkswagen Suran gris frenó en el lugar.

Desde el interior del vehículo, al menos uno de sus ocupantes efectuó varios disparos contra el grupo. Luego de la balacera, los atacantes escaparon y hasta el momento no fueron identificados.

Ariel Machi, de 28 años, recibió impactos de bala en la pierna izquierda y el abdomen. Cuando los efectivos policiales llegaron al lugar, alertados por un llamado al 911, encontraron al joven sin vida.

Franco Javier Herrera, de 23 años y propietario de la vivienda frente a la que ocurrió el ataque, fue alcanzado por disparos en el estómago y la espalda. Su padre lo trasladó en un vehículo particular hasta el Hospital Mi Pueblo, pero murió al día siguiente como consecuencia de las heridas.

El tercer joven atacado fue Sebastián Ortiz, de 25 años, quien recibió impactos en la espalda y el abdomen. También fue llevado al mismo centro asistencial, donde debió ser operado y permanecía internado en estado crítico.

De acuerdo con testimonios recogidos por el medio local Infosur, ninguno de los tres jóvenes tendría relación con la comercialización de drogas. Los vecinos sostienen que los ocupantes de la camioneta habrían intentado atacar otra propiedad situada en la misma cuadra y que dispararon contra las víctimas por una confusión.

Esa versión todavía no fue confirmada oficialmente y forma parte de las hipótesis que deberá analizar la Justicia. La investigación busca establecer cuál fue el móvil de la balacera, quién era el verdadero destinatario y cuántas personas participaron en el ataque.

El personal de la Policía de Florencio Varela llegó a la zona después de recibir una alerta al 911 por detonaciones de arma de fuego y posibles heridos. Para ese momento, Herrera y Ortiz ya habían sido trasladados por sus familiares al hospital.

La causa quedó bajo la intervención de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 6. En las tareas para identificar a los agresores trabajan agentes del Grupo de Trabajo Operativo de las comisarías de la zona y personal de la Subdelegación Departamental de Investigaciones de Florencio Varela.

La conmoción provocada por el doble crimen derivó dos días después en otro grave episodio. Entre la tarde y la noche del sábado, un grupo de vecinos se concentró frente a una vivienda situada a pocos metros del lugar de la balacera y terminó incendiando la propiedad.

Los habitantes del barrio señalaron esa casa como un supuesto punto de venta de drogas y la relacionaron con el ataque. Según la versión que circuló en la zona, los agresores habrían querido disparar contra ese domicilio, pero se equivocaron y atacaron la vivienda frente a la cual estaban reunidos Machi, Herrera y Ortiz.

La protesta comenzó como una concentración espontánea. Con el paso de las horas aumentó la tensión y algunas de las personas presentes prendieron fuego la propiedad, que terminó destruida por las llamas.

Distintos videos difundidos a través de las redes sociales mostraron el incendio y la presencia de numerosos vecinos. La Policía acudió al lugar e intentó dispersar a quienes permanecían en el sector.

Hasta el momento no se informó oficialmente si hubo personas detenidas o heridas durante el incendio. Tampoco trascendieron detalles sobre la intervención de los bomberos.

Las acusaciones contra la vivienda incendiada y sus ocupantes corresponden exclusivamente a señalamientos realizados por vecinos. No existe, por ahora, una imputación judicial confirmada que vincule a ese domicilio con la venta de estupefacientes o con el ataque contra los tres jóvenes.

La fiscalía continúa reuniendo testimonios y analizando las cámaras de seguridad disponibles para localizar la Volkswagen Suran gris desde la que se efectuaron los disparos. También intenta reconstruir el recorrido utilizado por los atacantes durante la fuga.

Mientras Ortiz continuaba internado en estado crítico, la causa por los homicidios de Machi y Herrera permanecía sin detenidos. La Justicia deberá establecer si se trató de un ataque dirigido contra las víctimas o si, como sostienen los vecinos, los agresores dispararon contra la casa equivocada.

Fuente: (Zona Sur Diario)

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