El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presentó su Informe de Gestión 2026 en el Congreso con el respaldo explícito del presidente Javier Milei y todo el Gabinete, en una sesión atravesada por cuestionamientos de la oposición pero que el oficialismo evaluó como controlada. El funcionario defendió el rumbo económico del Gobierno, negó haber cometido delitos y sostuvo que no dejará su cargo.
En el inicio de su exposición, Adorni planteó un diagnóstico crítico de la situación heredada y aseguró que la actual administración “está emprendiendo el arduo camino de reformas necesarias para devolverles a los argentinos todo lo que les fue arrebatado”, al tiempo que remarcó que el país comenzó “a sentar las bases de un nuevo comienzo”. En esa línea, sostuvo que el plan oficial apunta a “transformar las bases del país” y afirmó que “el camino de reformas que emprendió el Gobierno nos está llevando paso a paso a un destino de grandeza”.
Durante más de una hora, el jefe de Gabinete repasó indicadores económicos que el Ejecutivo considera logros —como la baja de la inflación y el equilibrio fiscal— y defendió el rumbo general de la gestión. Sin embargo, el eje de la sesión estuvo puesto en las denuncias vinculadas a su patrimonio, sus viajes y supuestos vínculos contractuales, temas sobre los que la oposición había anticipado que concentraría sus cuestionamientos.
En ese contexto, Adorni fue tajante: negó haber cometido irregularidades, aseguró que puede justificar su situación patrimonial y afirmó que toda la información será presentada ante la Justicia. “No cometí ningún delito y voy a probarlo en la Justicia”, sostuvo, y pidió que las causas en trámite se diriman en ese ámbito. Además, rechazó las acusaciones sobre financiamiento de viajes personales, asegurando que fueron costeados con fondos propios y que no implicaron gastos para el Estado.
La sesión, que en la previa generaba expectativas de fuerte confrontación, se desarrolló con una tensión más contenida de lo previsto. Desde el oficialismo destacaron que el funcionario logró sostener toda la jornada sin retirarse y cumplir con el esquema de exposición, algo que consideraban clave para atravesar el momento político.
El respaldo político fue uno de los datos más relevantes de la jornada. Milei siguió la exposición desde un palco junto a su hermana Karina y varios ministros, en un gesto inusual para este tipo de presentaciones. La presencia fue leída como una señal directa de apoyo al jefe de Gabinete en medio de las críticas.
Del lado de la oposición, en cambio, cuestionaron que varias respuestas resultaron insuficientes y sostuvieron que persisten dudas sobre el origen de los fondos y la consistencia de las explicaciones. También señalaron que el funcionario evitó profundizar en algunos aspectos sensibles y que la discusión continuará en el ámbito judicial y parlamentario.
Sobre el cierre, y ante planteos sobre su continuidad, Adorni fue enfático: “No voy a renunciar, de hecho, estoy acá dando la cara”, afirmó, marcando la postura del Gobierno frente a la ofensiva opositora y ratificando su permanencia en el cargo.
Fuente: (Zona Sur Diario)


